Cultivo de la Fucsia
No cabe duda de que la Fucsia es una de las plantas ornamentales más hermosas de la tierra, ejemplares de origen latino acostumbrados a climas cálidos que pueden desarrollarse hasta los tres metros de altura.

A pesar de que el ejemplar en sí mismo es ya espectacular, son sus magníficas flores colgantes de vivos colores las que le han permitido conseguir una gran fama. Si vives en un clima cálido y te gustaría embellecer tu jardín con este ejemplar atiende a la siguiente guía de cultivo y mantenimiento… ¡Y conviértete en la envidia de tus vecinos!

Lo cierto es que no se trata de un ejemplar especialmente fácil de cultivar, y es que de hecho requiere cuidados especiales que no debemos descuidar si queremos que desarrolle perfecto de cara a la esperadísima floración de la primavera.

Estos son los consejos de cultivo más generales:

– Plantación: Como la planta debe ir desarrollándose en maceta antes de pasar al jardín, el trasplante al mismo debe realizarse en meses de temperaturas medias como son los de la primavera y el otoño; de este modo, el ejemplar se va preparando para las temperaturas más extremas que se acercan.

Cultivo de la Fucsia
– Temperaturas: El ejemplar debe estar en un lugar con temperaturas bastante cálidas entre los 20 y los 30º pero en lugares a la semisombra en los que el sol no impacte directamente durante todo el día.

– Riego: Al principio el riego de la planta debe ser de unas 2 veces a la semana (máximo 3), pero con el tiempo la planta irá requiriendo menos agua hasta el punto que apenas deberemos regalarla una vez a la semana. La mejor forma de comprobarlo es introduciendo un dedo en el sustrato y comprobando la humedad.

– Fertilizantes: Utiliza los de liberación lenta para mantener nutrida a la planta durante todo el desarrollo y otros de acción inmediata una vez a la semana durante los periodos en los que ésta se encuentre en estado de floración.