Cultivo de la Hierba Luisa
Seas o no amante de la jardinería probablemente hayas oído hablar de la Hierba Luisa, esa magnífica planta aromática de delicioso perfume que además posee excelentes propiedades medicinales para la salud.

Además de proporcionarnos un jardín fragante, este ejemplar arbustivo es muy decorativo para los espacios exteriores gracias a sus hojas lanceoladas y sus preciosas flores de color violeta agrupadas en racimos.

A pesar de que su tamaño natural puede alcanzar hasta el metro y medio de altura, la Hierba Luisa puede sembrarse en huerto, jardín e incluso en una maceta de buenas dimensiones en tu balcón.

Cultivo de la Hierba Luisa
El cultivo de esta planta de origen sudamericano no es especialmente complicado, pero requiere atención y unos cuidados mínimos que le permitan desarrollarse en las mejores condiciones.

En primer lugar, su origen cálido hace que la planta deba mantenerse en un lugar soleado, protegido del viento y el frío y con unas temperaturas bastante apacibles.

Puede que sea esta necesidad de sol la que hace que la planta también necesite ser regada constantemente, pues el sustrato también se secará con mayor facilidad. Aunque no debes permitir que se seque la tierra también debes controlar que el agua no encharque en sus raíces, pues podría pudrirlas y perjudicar gravemente la salud del ejemplar.

La recolección debe hacerse preferentemente durante los meses de verano, cuando la planta ya ha florecido. No obstante, también puedes realizarla en cualquier otra época del año.

La Hierba Luisa es una planta muy beneficiosa para la salud, pues sus propiedades la capacitan para relajar el sistema nervioso, para favorecer la digestión o para reforzar a las personas con baja tensión, por ejemplo. También ha sido utilizada para hacer perfumes, cosméticos, licores y otros productos.

Con todo lo anterior, ¿a qué esperas para cultivar la tuya propia?