Cultivo de la higuera
Los higos son para algunos uno de los manjares más deliciosos para el paladar, esos dulces frutos nacidos de grandes árboles frutales plantados en pleno campo o en invernaderos de cultivo.

Este ejemplar florece de primavera a otoño, motivo por el cual la mejor época para recolectar y consumir sus frutos es la época estival, cuando ya se encuentran en plena madurez (con un aspecto arrugado con el rabito doblado hacia abajo).

Las condiciones de cultivo de la higuera generalmente dependerán de si el árbol ha sido plantado en invernadero o en el jardín al aire libre. En este caso, nosotros os acercamos los cuidados de las higueras plantadas en el campo o en el jardín.

La higuera es una planta que necesita bastante agua para desarrollarse, por lo que deberás proporcionarle siempre una buena cantidad para que su crecimiento sea el oportuno. En relación con lo anterior debes plantar a conciencia este árbol en una zona cálida donde las temperaturas ronden los 18ºC (si bien puede soportar temperaturas de hasta 7º bajo cero).

Lo ideal es plantar estos ejemplares en inverno (entre los meses de noviembre y marzo) ya sea por semillas o con injertos, aunque lo mejor es hacerse con ejemplares con un par de años de desarrollo y trasplantarlos al espacio que más nos interese siempre que sea rico en humus, húmedo y bien drenado. En el caso de la plantación en campo o jardín, el abono deberá llevarse a cabo durante la primavera.

Por último, si debes realizar una poda al año para sanear el árbol o para darle la forma que deseas ponte manos a la obra en febrero. Cuando el ejemplar pueda considerarse adulto, elimina las ramas antiguas en la zona donde se encuentran las yemas jóvenes.