Cultivo de la ‘Pasionaria’ o ‘Passiflora’
La pasionaria, también conocida como Passiflora o ‘flor de la pasión’, es una de aquellas utilísimas plantas que además de resultar de lo más decorativa para nuestro jardín o nuestro pequeño rincón verde es ideal también para preparar algunos remedios medicinales de forma natural.

Se trata de una planta arbustiva trepadora que se desarrolla rápidamente mediante unos zarcillos que nacen de las hojas pecioladas y que regala frutos y preciosas flores exóticas de tonos que van desde los hermosos azules hasta los púrpuras más claros.

¿Te gustaría saber más acerca de sus propiedades y de su forma de cultivo? ¡Echa un vistazo a lo que te contamos!

Para empezar deberás asegurarte de que se encuentre en un lugar muy bien iluminado y de que el suelo de cultivo sea preferentemente fértil, húmedo y abonado solamente de forma moderada con el fin de no desarrollar demasiada abundancia de hojas (y consecuentemente menos flores).

En cuanto al riego, esta trepadora necesita el agua de forma frecuente y abundante en sus meses de desarrollo, si bien durante el invierno haz que hacerlo de forma más moderada y evitarlo por completo en los días demasiado fríos.

Finalmente, las podas demasiado profundas pueden intensificar el crecimiento de las hojas en detrimento de las flores, por lo que podría ser que no obtuvieras flor en un par de años.

Si quieres podarla hazlo tras la época de floración, cortando ligeramente los tallos que hayan dado flor.

La pasiflora es una de las plantas medicinales más populares gracias a sus magníficas propiedades relajantes, ideales contra el insomnio.

Además, en un sentido estético no solamente son de lo más hermosas sino que además son ideales para cubrir espacios exteriores como las verjas, pérgolas, barandillas y arcos, así como también en los muros.