Cultivo de la Ruda
Originaria de Europa Meridional, la Ruda Graveolens, Arruda o Armaga es una planta arbustiva de intenso olor que suele ser cultivada como planta ornamental para jardines así como para ser utilizada con diversos usos medicinales y culinarios.

En este sentido, el sabor picante y amargo de este ejemplar lo hace ideal para dar un toque a algunos platos, salsas o bebidas alcohólicas, mientras que en el sentido medicinal la fitoterapia hace uso de sus hojas para solucionar problemas internos o externos.

¿Te gustaría cultivarla en casa? A continuación te dejamos las claves para que la mantengas en perfectas condiciones.

Este arbusto de hermoso porte puede alcanzar alturas entre 70 a 100 cm, por lo que resulta ideal para decorar algún rincón de tu jardín: de tallos leñosos, la ruda se caracteriza por poseer hojas semi-perennes de intenso color verde decoradas aquí y allá por coquetos ramilletes de flores amarillas que florecen durante la primavera y el verano (especialmente de mayo a junio).

En cuanto a los cuidados fundamentales, la Ruda requiere ser cultivada en zonas secas y soleadas (también a la semisombra) con pocas ventosidades así como en suelos de carácter ligero y permeable.

Teniendo en cuenta lo anterior esta planta arbustiva no requerirá demasiada humedad, que incluso podría perjudicarle… en este sentido, lo mejor es que la riegues un par de veces por semana como máximo.

En último término, al principio te hablábamos de algunos de sus usos y no querríamos acabar sin darte una advertencia: la ruda es una planta tóxica, por lo que en algunos casos puede no ser recomendable ni siquiera en las mínimas dosis.