Cultivo de la zarzaparrilla
Popular en todo el mundo por sus cualidades ornamentales, gastronómicas y medicinales, la Smilax aspera o Zarzaparrilla (como la conocemos más comúnmente) es uno de los ejemplares más decorativos para nuestros jardines.

Si te gustaría conocer más acerca de las características y las necesidades de cultivo de este ejemplar de las Smilacáceas echa un vistazo a nuestro artículo… ¡Y anímate a disfrutar de tu zarzaparrilla en casa!

Original de Asia, África y Europa, este arbusto se caracteriza por unos tallos delgados y espinosos de entre uno y dos metros de longitud ornamentados por unas hojas pecioladas y unos bonitos racimos axilares de flores blancas, amarillas y verdosas. Sin embargo, si hay algo que llama el protagonismo en este ejemplar sus bayas, esos frutos cilíndricos de color rojo cuya raíz es tan utilizadas por la fitoterapia.

Cultivo de la zarzaparrilla
El cultivo de este ejemplar es bastante sencillo siempre y cuando las características del entorno sean óptimas: teniendo en cuenta su origen, el ejemplar requerirá desarrollarse en lugares de temperaturas moderadas aunque con buenas condiciones lumínicas puesto que necesita vivir a pleno sol. El riego debe ser moderado y el abono no demasiado frecuente, por lo que bastará con proporcionarle algo de estiércol cada 3 o 4 años.

En lo que a la reproducción se refiere este ejemplar se multiplica por estaquillas, que deberás realizar en primavera en sustratos arenosos para luego trasplantarla a su destino definitivo.

¿Cuáles son sus usos y propiedades? Pues básicamente se emplea en la cocina, en las terapias medicinales y como planta ornamental. A pesar de que su función en este último caso es más que evidente, en lo que al resto se refiere podríamos destacar lo siguiente:

Medicinal: Sus raíces son muy valoradas en la fitoterapia (uso medicinal de las plantas) especialmente en casos de reumatismo, enfermedades cutáneas como el eccema o la psoriasis y también en caso de gripe, anorexia, gota, sífilis o enfermedades respiratorias. Además de lo anterior, la zarzaparrilla favorece la circulación gracias a su acción diurética y diaforética y se convierte en uno de los mejores ejemplares para adelgazar.

Gastronómico: Sus brotes tiernos pueden tomarse como los espárragos.

Y ahora, ¿te animas a cultivarlo en el jardín?