Cultivo de tomates cherry
Aliñados con pimienta y sal, acompañados con atún o como ingrediente para las ensaladas, los tomates cherry son deliciosos los pongas donde los pongas. Si a ti también te encantan, ¿por qué no probar su cultivo en casa?

Puedes tener deliciosos tomatitos frescos de cosecha propia de fácil cultivo y consumo inmediato, pues sólo necesitas un lugar no demasiado amplio donde plantarlos y ofrecerle unos cuidados mínimos. Atiende, porque te contamos cómo hacerlo.

Para plantar estos ejemplares necesitarás las semillas, un contenedor en el que plantarlas y unas estacas (de madera u otros materiales especiales) para que la planta pueda crecer correctamente sin torcerse.

Lo mejor es que llenes el recipiente o contenedor con tierra orgánica recién comprada en un vivero para evitar que en el momento de la plantación la tierra ya se encuentre contaminada por posibles enfermedades. Procura que el contenedor sea amplio (de unos 30 cm de ancho, 30 cm de largo y 30 cm de alto) y de plástico o fibra de vidrio para que el agua no se evapore de las raíces; también debe tener agujeritos en la parte inferior para favorecer el drenaje, si reutilizas una que ya tenías, puedes hacerle unos huequitos manualmente.

En cuanto a los cuidados no debes preocuparte demasiado. Asegúrate de regarla ligeramente para que la tierra se mantenga húmeda durante todo el día. Esto es muy importante teniendo en cuenta que además deberá estar plantada en un lugar expuesto durante bastantes horas al sol, pues tanto una cosa como la otra son cruciales para el cultivo de esta especie.

La temperatura ideal es entre 25 y 35 grados, pero pueden aguantar temperaturas desde los 15 hasta los 40 grados.

Puedes cultivar tomates cherry durante todo el año para saborearlos en tus platos en cualquier momento, así que ya sabes, ¡manos a la obra!