Cultivo in vitro de árboles frutales
Las plantas y árboles pueden multiplicarse con diferentes métodos, siendo cada uno de ellos más adecuados en función de qué especie se trate. Hoy me gustaría escribir sobre el cultivo in vitro de los árboles frutales, que es el método de multiplicación que utilizan los profesionales ya que se realiza en un laboratorio con unas condiciones especiales para fomentar su desarrollo.

En nuestro país hay casi 30 laboratorios que se dedican al cultivo in vitro de plantas y árboles. Este cultivo consiste en coger un trocito de hoja, lo que se llama un embrión, que es una porción pequeñita de tallo o cualquier otra parte de la planta que se pueda poner a cultivar en un tubo de ensayo. En ese tubo se meterá también una sustancia acuosa que sea nutritiva.

Detalles importantes

Es indispensable que el cultivo vaya a tener las condiciones necesarias para su desarrollo, con todos los utensilios siempre muy bien esterilizados. Hay que decir que es un cultivo muy caro y solo es rentable en el caso de que sea un laboratorio grande que tenga un amplio mercado en el que colocar después los árboles. Estos árboles necesitan aclimatarse en diferentes ambientes, primero en el laboratorio, después en invernadero y finalmente al aire libre.

Cómo hacerlo

La propagación se puede hacer de diferentes formas. Si es propagación vegetativa se pueden utilizar dos técnicas (micropropagación de estaquillas y organogénesis de callos), si es producción de plantas libres de virus también pueden aplicarse dos técnicas (cultivo de meristemos y microinjerto in vitro). Lo bueno del cultivo in vitro es que puede hacer germinar semillas que lo tendría muy difícil en condiciones normales.

Equipo necesario

– Autoclave: en en donde se esterilizará todo lo necesario, como el agua, nutrientes y todo tipo de materiales. Aquí se controla la presión y la temperatura, que puede ser de hasta 120ºC.

– Cámara de flujo laminar: aquí se realizan las manipulaciones con la planta y tiene que estar siempre totalmente esterilizada. Se utilizan rayos ultravioletas para que el aire esté esterilizado.

– Medio de cultivo: es un tubo de ensayo en el que se pondrá agua con nutrientes además de la parte del árbol elegida, y deberá taparse con un tapón. El tubo se puede poner vertical o un poco inclinado en función del material que se vaya a propagar.

– Planta: lo ideal es utilizar brotes que hayan crecido en condiciones controladas para que luego no haya infecciones. También puedes utilizar brotes sacados del campo, pero puede haber riesgo de enfermedades a no ser que los laves bien a fondo antes de meterlo en el tubo de ensayo.

– Cámara de cultivo: es una habitación que puede ser de diferentes tamaños y en la que tendrás que controlar condiciones como la luz, humedad, temperatura, etc.