Cultivo y cuidados de la higuera
La higuera es uno de los árboles típicos en los países que están bañados por el Mediterráneo, con una madera blanda muy bonita y que además es muy fácil de plantar ya que no tiene demasiadas exigencias. Podrás plantarlo prácticamente en cualquier huerto, jardín e incluso en una maceta siempre y cuando se cumplan un par de requisitos para su cultivo.

Este árbol pertenece a la familia de las moráceas y tiene más de 750 especies diferentes, con unas flores muy pequeñas que se parecen a los guisantes no solo por su tamaño sino también porque se esconden en el interior de algo que se parece a una vaina. Su fruto es uno de sus grandes atractivos, además de sus hojas ya que son muy grandes, de color verde brillante, duras y flexibles. Toma nota de estos consejos para el cultivo y cuidados de la higuera:

– Iluminación: Necesita una ubicación que sea luminosa pero que no reciba los rayos del sol de forma directa.

– Suelo y abono: Se desarrolla en casi cualquier tipo de suelo aunque donde mejor lo hace es en uno que tenga mantillo, tierra limosa y normal a partes iguales. Deberá abonarse cada semana hasta el mes de agosto.

– Riego: No es un árbol muy exigente en este sentido ya que resiste muy bien la sequía, aunque si hay mucha pasa a permanecer en reposo y desarrolla pocas hojas y apenas frutos. Procura no volver a regar hasta que se haya secado totalmente ya que mucha agua hace que sus frutos pierdan calidad.

– Frutos: Son los higos, un fruto delicioso que se puede consumir según lo recoges o que puedes hacer algún dulce con él.