Cultivo y cuidados de la planta jacobina
La jacobina es una planta que pertenece a la familia de las Acantáceas y que tiene unas 50 especies originarias de las zonas tropicales de América, llamándose todas ellas jacobina y un “apellido”, como jacobina suberecta, jacobina trinctoria, jacobina spicigera o jacobina carnea. Aunque su origen sea lejano para nosotros, si tienes las condiciones ambientales necesarias podrás cultivarla sin problemas.

Es una planta herbácea de porte erecto que puede llegar a tener forma de arbusto, con hojas opuestas que son enteras y de color verde oscuro, aunque en ocasiones tiene un ligero toque amarillo en alguna de sus partes. Sus flores son preciosas y tienen inflorescencias en forma de espiga y amarillas, naranjas, rojas o rosas. Según la especie que hayas cultivado florecerá en primavera o en invierno.

Lo que necesitan

– Iluminación: debe estar a pleno sol o en una zona lo más luminosa posible si están en el exterior. Si la tienes como planta de interior, debe estar también en un lugar muy iluminado pero en el que no reciba los rayos del sol de forma directa.

– Temperatura: el único requisito que tiene en este sentido es que no puede pasar frío ya que no lo resiste, así que en inviernos fríos es mejor tenerlas en el interior en un lugar protegido pero sin calefacción.

– Suelo: el perfecto es aquel que sea una mezcla de mantillo de hojas, tierra de jardín y turba, todo a partes iguales. Añade un poco de abono orgánico en polvo.

Cultivo y cuidados de la planta jacobina
– Riego: tiene que ser frecuente y abundante, especialmente en primavera y verano, para que la planta esté siempre húmeda. Fertiliza las hojas con agua sin cal de forma frecuente desde que termina la primavera hasta que empieza el otoño, pero ten cuidado de no pulverizar las hojas.

– Poda: debes hacerla cuando veas flores marchitas ya que allí la planta se volverá más fuerte y robusta.

– Abono: utiliza estiércol una vez en primavera y otra en otoño, y además un fertilizante mineral cada 15 días solo durante la primavera y el verano.

– Multiplicación: debes hacerla en otoño y siempre con esquejes herbáceos, los cuales plantarás en semilleros de arena y cubiertos de vidrio.