Cultivo y cuidados de la rosa del desierto
La rosa del desierto es una planta que pertenece a la familia de las Apocynáceas y tiene su origen en zonas tropicales. También se conoce por los nombres de Sabi Star, Kudu o Adenio, y es una de las flores más bonitas que puedes cultivar en tu hogar. Es un arbusto perenne de crecimiento muy lento que puede llegar a medir metro y medio de altura si lo plantas en tierra y medio metro si lo haces en maceta.

Sus hojas son en espiral y las flores pueden ser rojas o rosas, con cinto pétalos y que se parecen a las flores de las adelfas. La savia es tóxica, así que debes tener cuidado con ella. Se suele cultivar como planta de interior, aunque también puedes cultivarla en exteriores si la proteges bien y la temperatura nunca va a ser inferior a 10ºC. Durante el invierno suele perder las hojas, pero volverán a salir en primavera.

Cultivo y cuidados

Temperatura: no puede estar a menos de 10ºC, y las temperaturas altas no le afectan a no ser que sean muy extremas.

Iluminación: si la cultivas en exteriores, necesitará estar a pleno sol, mientras que si está en interiores será suficiente con recibir algunas horas de luz natural al día, así que lo mejor será tenerla en una ventana.

Suelo: el único requisito que tiene en este sentido es que tenga un muy buen drenaje y sea rico en materia orgánica.

Cultivo y cuidados de la rosa del desierto
Riego: necesita muy poquita agua, así que durante primavera y verano será una vez cada 15 días, reduciendo a una al mes en otoño y nada en invierno.

Abono: debes aplicarlo únicamente un par de veces en verano, utilizando un fertilizante que sea específico para plantas suculentas.

Plagas y enfermedades: se puede ver muy afectada por la mosca blanca y pulgones, y sufrirá mucho si tiene demasiada agua o pasa frío.

Multiplicación: puede hacerse por retoños que reproduce la propia planta o por semillas, pero al ser de crecimiento tan lento lo mejor es que compres el ejemplar directamente.