Cultivo y cuidados de las gasterias
Las gasterias son plantas crasas de pequeño tamaño que no suelen superar los 40 cm de altura, con hojas carnosas que van mirando alternativamente a uno y otro lado. Son de color rojizo y verde y tienen pequeñas manchas de color blanco. Sus flores aparecen en primavera en racimos largos y son de color rojo o verde. Es una planta con más de 80 especies diferentes, siendo las principales gasteria disticha, gasteria carinata, gasteria excelsa o gasteria liliputana.

Tienen su origen en Sudáfrica aunque pueden cultivarse en cualquier lugar del mundo si las condiciones ambientales son las idóneas. Toma nota de los principales cuidados que necesitan para que se puedan desarrollar correctamente:

– Ubicación: necesita estar en una zona muy iluminada pero sin recibir los rayos del sol de forma directa. Si eso sucede, sus hojas se vuelven marrones. Puede estar en zonas frías ya que tolera hasta 5ºC.

– Plagas: si no tiene mucha humedad puede verse fácilmente atacada por las cochinillas.

– Riego: dependerá de la época del año. Cuando hace mucho calor hay que regar de forma abundante, e ir reduciendo según bajen las temperturas. En invierno no necesita que la riegues.

– Suelo: tiene que ser arenoso y muy bien drenado, con una mezcla de mantillo de hojas y un 15% de tierra de jardín.

Cultivo y cuidados de las gasterias
– Trasplante: debes hacerlo en primavera cada tres años, siempre a una maceta más grande para que las raíces se puedan desarrollar sin problemas.

– Abono: hay que abonar una vez al año con estiércol o compost (en primavera) y cada 15 días con un fertilizante mineral que sea especial para plantas crasas.

– Multiplicación: puede ser por semillas, por división de mata o por esquejes de hojas. Sea cual sea la forma que elijas, la multiplicación debes llevarla a cabo en primavera.