Cultivo y cuidados del cactus de Navidad
En las fiestas navideñas siempre hay una gran variedad de plantas que son especiales para esas fechas, y aunque falten tan solo unos días para que lleguen los Reyes Magos y se terminen las festividades, las plantas navideñas todavía tienen tiempo de vida. Es por eso que hoy me gustaría escribir sobre el cactus de Navidad, también llamado cactus de Pascua de Resurrección.

Se diferencia de otros cactus porque sus flores tienen forma de estrella y porque son más precoces, es decir, florecen antes. Las flores son rojas o rosas y miden entre 3 y 5 centímetros de diámetro. Es uno de los cactus más duraderos ya que en maceta tiene una vida de entre 3 y 10 años. Su cultivo es muy sencillo aunque tiene en contra que algunos de sus segmentos se pueden estropear sin razón aparente.

Sus cuidados

– Iluminación: necesitan estar en un lugar en el que reciban sombra de forma parcial, así que una ventana es la mejor opción. Gracias a esto puede estar en el interior durante todo el año, y si en verano lo pones en el exterior tiene que ser evitando el sol de forma directa.

– Temperatura: necesita temperaturas que oscilen entre los 12 y los 22ºC.

– Humedad: la humedad ambiental tiene que ser al menos del 50%, algo que puedes conseguir vaporizando las hojas cada 2-3 días cuando el ambiente esté seco.

– Sustrato: el mejor para desarrollarse correctamente es el que está rico en nutrientes y muy bien drenado. Pon una mezcla de turba con mantillo o con tierra de brezo.

– Riego: en verano debe ser abundante, y debes dejar que el sustrato se seque totalmente cada dos riegos, mientras que en invierno debe ser más repartido, dejando que se seque en todos los riegos. No riegues las flores de forma directa y utiliza agua blanda que no tenga cal, como por ejemplo el agua de lluvia o la que viene embotellada.

Cultivo y cuidados del cactus de Navidad
– Abono: aplícalo en primavera y verano, añadiendo abono líquido al riego una vez al mes.

– Plagas: la de las cochinillas es la que más puede afectar, así que hay que vigilar por si aparece.

– Trasplante: deberás hacerlo en primavera y cada dos años, utilizando siempre una maceta más amplia para que en esos dos años más pueda crecer sin problemas.

– Multiplicación: debe ser mediante esquejes caulinares o mediante semillas, siempre en un sustrato que sea arenoso.