Cultivo y cuidados del eléboro, la rosa de Navidad
Si te gustó el eléboro, la llamada rosa de Navidad, seguro que querrás saber cómo se cultiva. Pues bien, hoy queremos echarte una mano para que puedas tener en tu hogar esta planta que llenará de color y vitalidad los meses de invierno.

Por su naturaleza esencialmente alpina, puede crecer en regiones frías. Incluso, es capaz de soportar nevadas de cierta importancia sin que le perjudique, llegando a conseguir una vigorosa y muy vistosa floración invernal que hace que esta planta sea muy admirada por los amantes de la jardinería.

Cultivo y cuidados del eléboro, la rosa de Navidad

Ubicación de la planta

El momento de adquirir las rosas de Navidad es en otoño. Éstas aprecian una tierra rica en arcilla y cal y una situación a media sombra en la ventana, balcón o terraza. Eso sí, las macetas deben estar orientadas hacia el norte o este.

La maceta

En cuanto a la maceta, lo mejor es que sea grande y honda. Una vez escogido el recipiente, deberás poner en el fondo un poco de tierra y encima una cucharada de abono orgánico. A continuación tendrás que cubrir con un poco de mantillo, plantar el eléboro y llenar la maceta con una mezcla de tierra de jardín y arcilla. Después tendrás que regar bien las macetas incluso si llueve y seguir regando ligeramente si el tiempo invernal es seco. En verano la media sombra es imprescindible.

Cultivo y cuidados del eléboro, la rosa de Navidad

Cuidados básicos

Así, el eléboro necesita ubicaciones con una humedad ambiental lo más elevada posible y un entorno fresco y bien ventilado. Esta planta no tolera la sequía y la falta notable de humedad puede ser una de las causas decisivas para fracasar en su cultivo. Además, hay que asegurarle una adecuada protección ante el fuerte viento.

Por otro lado, se le puede realizar una poda suave al final de la floración si los tallos han crecido de forma dispar. Por último, debes saber que para multiplicarla se emplean semillas frescas que pueden tardar algún tiempo en establecerse.