Cultivo y cuidados del melocotonero
El melocotonero es uno de los árboles frutales que más éxito tiene gracias al delicioso sabor que tienen sus frutos, además de que su conjunto es también muy bonito, con lo que a nivel decorativo es también muy importante. Es un árbol pequeño aunque algunas de sus variedades pueden alcanzar los 6 metros de altura. Tiene las hojas verdes brillantes y sus flores son de un color que va de rosa a rojo.

Su fruto, el melocotón, tiene una semilla en su interior que valdrá para volver a cultivarlo, y la recolección se hace siempre en verano. Tiene que estar ubicado en un lugar en el que reciba mucho sol durante el máximo tiempo posible ya que es fundamental para su desarrollo.

Cultivo del melocotonero

– Plantación: si es a raíz desnuda tiene que ser a finales del otoño o bien a comienzos de la primavera, mientras que si lo que vas a hacer es sacarlo de una maceta para plantarlo en el jardín podrás hacerlo todo el año. De todas formas, sea cual sea el método, la mejor época es siempre el otoño.

– Riego: si el terreno es seco deberás regar con mayor regularidad, y siempre de forma que llegue a los primeros 80 centímetros de profundidad. La mejor opción es el riego por goteo ya que así te asegurarás que siempre se riegue todas las zonas que necesita. Aumenta el riego poco antes de la cosecha para conseguir que los frutos tengan un mejor sabor.

– Abono: también tiene que ser regular. En primavera debes retirar la primera capa de sustrato y poner otro que esté muy fresco, añadiendo un fertilizante de lenta liberación y cubriendo después con un poco de sustrato orgánico. Cuando el árbol esté en flor deberás abonar semanalmente con un fertilizante para tomateras.

– Poda: la de formación es en la época de diciembre-enero o bien en julio-agosto. La de regeneración en diciembre o enero, y tiene que ser intensa para eliminar lo que no está bien y que lo nuevo pueda crecer mucho mejor.

– Plagas y enfermedades: la que más afecta a los melocotoneros es la clorosis férrica, pero es muy fácil poder combatirla. Para ello, aplica un abono específico que tenga todos los nutrientes necesarios. También pueden verse afectados por otras enfermedades como la moniliosis, la roya o la abolladura, y por plagas como la araña roja, el pulgón o la mosca de la fruta.