Cultivo y cuidados del orégano
El orégano es una de las plantas a las que más partido le podrás sacar gracias a sus múltiples usos culinarios. Pertenece al género Origanum, el cual cuenta con más de 20 especies de plantas perennes y arbustos que tienen su origen en la zona mediterránea y en el centro de Asia. Las especies más conocidas son el orégano vulgar o el orégano mejorana.

Es una planta que no suele superar el medio metro de altura, y es perfecta para cultivar tanto en interiores como en exteriores, siempre y cuando consigas las condiciones ambientales que necesita para poder desarrollarse correctamente. Sus hojas son ovadas y se utilizan como condimento de numerosos platos, y sus flores se presentan en espigas y son blancas o rosadas.

Requisitos de cultivo

– Iluminación: es una planta que necesita estar a pleno sol para alcanzar su máximo esplendor, aunque puede desarrollarse correctamente estando en una zona de semisombra.

– Suelo: no es muy exigente en este sentido, aunque sí necesita un suelo que esté muy bien drenado y que tenga un poco de materia orgánica.

– Trasplante: tanto el trasplante como la plantación definitiva hay que hacerla durante el otoño o durante la primavera. Evita el resto del año ya que no prosperará.

– Riego: debe ser muy ligero durante todo el año, que tenga algo de humedad pero que nunca se encharque. Es una planta que puede llevar más o menos bien la falta de agua pero a la que el exceso puede matarla.

Cultivo y cuidados del orégano
– Abono: utiliza un fertilizante mineral durante la primavera. Es suficiente con abonar una vez al año, y nunca lo hagas con estiércol.

– Recolección: se recolectan las hojas para utilizar como condimento, quitándolas en mitad del verano y dejando que se sequen en un lugar muy bien ventilado y a la sombra.

– Plagas y enfermedades: es una planta muy resistente que no suele verse atacada si le das los cuidados adecuados.

– Multiplicación: ha de hacerse siempre en primavera y puede ser por división de mata, esquejes o semillas.