Cultivo y cuidados del pino enano
El pino enano es una especie que se planta en maceta y que no suele alcanzar más de 3 metros de altura. Su crecimiento es lento y sus hojas son largas, verdes, delgadas y puntiagudas, como si fueran agujas. La mejor ubicación para este árbol es el exterior, pero si lo quieres para interiores y tienes las condiciones adecuadas no tendrás ningún problema para conseguir que se desarrolle. Eso sí, debes tener el espacio suficiente para que pueda crecer de forma natural.

Esta variedad del pino suele utilizarse para diseñar jardines de rocalla, pero como es una variedad en cierto modo pequeña, también queda muy bien en el interior del hogar en una maceta. También va bien en patios, terrazas o balcones. Lo cierto es que es perfecto para prácticamente cualquier espacio.

Cuidados del pino enano

– Iluminación: necesita estar a pleno sol durante el máximo de tiempo posible cada día, además de ser un sitio totalmente iluminado.

– Temperatura: este árbol es uno de los más resistentes que te puedes encontrar, soportando tanto temperaturas muy frías como las más calurosas. De todas formas, tiene una temperatura ideal al igual que cualquier planta, y en este caso es la que está entre los 10-25ºC.

– Riego: depende de la época del año. En verano deberás hacerlo muy a menudo para que siempre esté húmedo, y en las épocas más secas será suficiente con pulverizar para que el sustrato se mantenga húmedo.

– Abono: el más indicado es un fertilizante granulado para coníferas. En realidad no necesita mucho abono ni tampoco un suelo muy fértil para poder crecer, así que es un tema del que no deberás preocuparte demasiado.

– Poda: durante el otoño deberás podar las ramas más grandes para poder conseguir un follaje más compacto y pinzar los brotes nuevos, lo que hará que las hojas sean más abundantes y cortas.