Cultivo y cuidados del romero
El romero es una de las plantas aromáticas más utilizadas en la cocina gracias a sus innumerables usos culinarios. Pertenece a la familia de las labiadas y al género Rosmarinus, que está compuesto por tres especies de arbustos, todos ellos con origen en la zona del Mediterráneo. Las más comunes son el romero y el romero blanco, fantásticas para condimentar diversos platos.

Es un arbusto de hoja perenne que puede llegar a alcanzar los 2 metros de altura, teniendo hojas de color verde oscuro con un blanco lanoso por el envés, con un agradable olor balsámico. Sus flores suelen ser azules aunque en ocasiones pueden ser rosas o blancas. Puede cultivarse tanto en el jardín como en macetas o jardineras, ya sea en interiores como en exteriores.

Lo que necesita

- Iluminación: elige una ubicación en la que reciba mucho sol durante buena parte del día.

Temperaturas: no tiene ninguna exigencia en este sentido ya que es una planta que resiste tanto las temperaturas altas como las bajas.

Suelo: la única exigencia en cuanto al suelo es que debe estar bien drenado, de resto le vale hasta alguno que sea algo pobre.

Riego: tiene que ser moderado, esperando a que se seque antes de volver a regar. Al ser una planta muy resistente, es mejor que se seque del todo a que le pongas demasiada agua.

Cultivo y cuidados del romero
Abono: no necesita ningún abono especial, será suficiente con abonar una vez al año con el fertilizante que utilices para el jardín u otras plantas.

Poda: no es necesaria pero se recomienda hacer una cuando finaliza el invierno para darle forma y fortalecerla.

- Plagas y enfermedades: es una planta muy resistente a ellas, así que salvo que no le prestes atención a sus cuidados estará a salvo de cualquier mal.

Multiplicación: la forma más adecuada de hacerla es por semillas, siempre cuando llegue el final de la primavera.