Cuuidados de la palmera mexicana
La conocida como palmera mexicana pertenece a la familia de las Palmáceas y al género Washintonia, el cual está integrado únicamente por dos especies de palmeras que tienen su origen en el norte de México y el sudoeste de Estados Unidos, habiendo muy poquitas diferencias entre ellas. También se le llama wachintona, pichardia, palmera de abanico mexicana o washingonia.

Puede llegar a alcanzar los 30 metros de altura y sus hojas son palmeadas, divididas en más de 50 segmentos y con hasta dos metros diámetro con un peciolo largo y con espinas en el borde. Cuando las hojas mueren, se quedan colgando en el tronco durante mucho tiempo. Es un palmera que produce flores pero que no son muy vistosas, aunque sus inflorescencias sí lo son y pueden alcanzar los cuatro metros de largo.

Cuidados básicos

– Ubicación: necesita estar a pleno sol y en lugares exteriores, pudiendo desarrollarse perfectamente en maceta o suelo en un jardín, si es costero mucho mejor.

– Temperatura: resiste muy bien las altas temperaturas, e incluso puede resistir heladas si no son inferiores a -8ºC.

– Suelo: lo ideal sería una mezcla de 1/3 de arena y 2/3 de tierra de jardín para que pueda estar bien drenado.

Cuuidados de la palmera mexicana
– Trasplante: si es necesario, debe realizarse solo en primavera, tanto con cepellón como sin él.

– Riego: tiene que ser frecuente pero con poca agua durante la primavera y el verano, teniendo mucho cuidado de que no se encharque el suelo. El resto del año, reducir riegos y regar solo cuando se haya secado el anterior. Es muy resistente a la sequía, así que es mejor que esté un poco seco a que te pases con el agua.

– Abono: añade un fertilizante orgánico cuando pongas el abono anual de jardín.

– Multiplicación: se hace a partir de semillas, pero como tardan muchísimo en germinar, la mejor opción es comprarla ya desarrollada en un centro especializado.