Detectar y combatir una plaga de pulgones
Una de las plagas más devastadoras que pueden afectar a tus plantas es el pulgón, la cual también atrae a las hormigas, lo que hace que sea muy difícil que la planta pueda recuperarse. Gran parte de las especies de jardín y de interior se pueden ver perjudicadas por los ataques de pulgones, siendo una de las plagas más comunes y extendidas en todo el mundo. Es especialmente habitual en campos y jardines y también puede afectar a huertas o árboles, especialmente frutales.

Las plantas que tienen algún tipo de debilidad son las que más sufren el ataque de pulgones, principalmente si hay falta de nutrientes o exceso de riego, aunque también puede ser por temperaturas muy altas. Los pulgones atacan para alimentarse de la savia, succionando a través de un pico largo que se clava en la planta y que va destruyendo hojas, deformando los nuevos brotes y frenando su crecimiento.

Detección

Detectar y combatir una plaga de pulgones
Comprobar si tus plantas están siendo atacadas por pulgones es muy sencillo, ya que se pueden ver en el envés de las hojas y las yemas se vuelven muy tiernas. Los pulgones son insectos muy pequeños que pueden ser de color verde o negro y que van dejando un rastro azucarado allá por donde pasan. Ese rastro atrae a las hormigas, que son las que pueden trasladar los pulgones de una a otra planta, extendiendo así la plaga.

Tratamiento

Cuando ya has detectado la plaga, puedes combatirla mediante un tratamiento fitosanitario, es decir, utilizando insecticida. Debes aplicarlo durante la primavera y el verano a primera hora de la mañana o al atardecer, evitando siempre las horas en las que hace más calor y los rayos del sol están más fuertes. Utiliza pequeñas cantidades solo cuando sea necesario para que la planta no se debilite. Si quieres prevenir, puedes comprar un tratamiento preventivo para utilizar en los meses de invierno que evita que aparezcan posteriormente los pulgones.