Detectar problemas y enfermedades en las plantas
A veces ni siquiera toda nuestra atención y dedicación basta para que las plantas del hogar se encuentren completamente sanas y a salvo de posibles enfermedades o problemas que podrían acabar con ellas.

Sin embargo, la observación de tus ejemplares es fundamental para controlar que estas se encuentren en perfecto estado y poder darles los tratamientos correspondientes en caso de ser necesario.

Si todavía no sabes entender las pistas que dan tus plantas presta atención a lo que te contamos. ¡Esperamos que te sea de ayuda!

1. Pérdida de hojas: No hace falta saber demasiado para reconocer que cuando una planta comienza a deshojarse está teniendo graves problemas de salud. La pérdida de hojas ocurre generalmente al someter a la planta a unos cambios de temperatura muy radicales para los que no se encontraba preparada. No obstante, la pérdida del follaje puede deberse también a un exceso de riego o de fertilizantes en las plantas.

2. Quemaduras: Si las hojas de tus plantas de exterior presentan quemaduras es muy probable que se deban al efecto lupa provocado por las gotitas de agua durante las intensas horas de sol. Para que esto no ocurra lo mejor es regarlas por la noche en verano (para que les dé tiempo a secarse) y a primera hora de la mañana en invierno.

Detectar problemas y enfermedades en las plantas
3. Manchas: Suelen determinar problemas de nutrición en la planta, por lo que deberás hacer un análisis y aportarle las vitaminas y fertilizantes necesarios.

4. Hojas marchitas y arrugadas: Si observas este problema ponte alerta, porque es muy posible que tu planta tenga bacterias (como la pseudomona).

5. Hojas cortadas o picadas: Son consecuencia de las plagas o del paso de algunos animalitos como las babosas o los caracoles. Analiza rápidamente el problema y ponte inmediatamente manos a la obra en caso de tratarse de una plaga.

6. Crecimiento dificultoso: Aunque las plantas pueden crecer más o menos en función de la estación del año, si ves que tu ejemplar no se desarrolla con normalidad presta especial atención a sus condiciones lumínicas y al riego, pues puede que no estés realizándolos correctamente.