Diferencias en la luz natural
Ya te hemos hablado en diferentes ocasiones de la importancia de la luz para las plantas, que necesitan los rayos del sol para realizar la fotosíntesis, el proceso a través del cual obtienen su alimento.

Lógicamente, no todas las luces son iguales: la luz natural es la más intensa y poderosa, y por eso es bueno procurar que todas las plantas, incluso las de interior, accedan a la luz natural al menos durante algunas horas al día. Dentro de la luz natural, existen variaciones que dependen de varios factores. Te hablamos de las variaciones de la luz natural a continuación.

Época, momento del día y región

Como te acabamos de comentar, la luz es distinta en función de varios factores. Uno de los más importantes es la época el año, ya que en verano los rayos caen más verticales y son, por tanto, más intensos. Por otro lado, también depende el momento del día. Así, durante las horas centrales de la jornada los rayos son más fuertes que por la mañana o por la tarde. Por supuesto, la región también tiene mucho que ver con la luz del sol, ya que cuanto más lejos se esté de los trópicos, menos intensa resulta la luz. Por eso, en España las ventanas orientadas hacia el sur son mucho más luminosas que las situadas hacia en el norte, mientras que en el hemisferio norte pasa justamente lo contrario.

Diferencias en la luz natural

Hogar

Dentro del hogar será muy importante tanto la orientación como el tamaño de las ventanas, pero no serán los únicos elementos que influirán en la presencia de la luz natural en una estancia. El color de las paredes y los muebles tienen mucho que ver. Y es que los colores claros, además de generar la sensación de amplitud, reflejan la luz, por lo que contribuyen a la creación de espacios más luminosos. En cambio, los tonos oscuros absorben la luz y dan lugar a habitaciones más oscuras.

Espejos

Por último, tenemos que hablar de los espejos y superficies acristaladas, que también aumentan la luminosidad de una estancia.