Drosera glanduligera, una planta carnívora con un voraz mecanismo para alimentarse
A todos nos fascinan las plantas carnívoras, que realizan movimientos para capturar a sus presas. Se trata de especies que utilizan una trampa que se cierra como una boca que da una dentellada o que succionan a sus presas. Sin embargo, los científicos acaban de descubrir el impresionante mecanismo de la drosera glanduligera, una planta del sur de Australia conocida como rocío del Sol.

Esta especie es sensible al tacto de los insectos que se posan sobre sus hojas como tentáculos y, cuando nota su presencia, los catapulta en un movimiento súper rápido hacia su trampa mortal, donde son capturados y digeridos. Se trata de uno de los mecanismos de captura más veloces e impresionantes conocidos entre las plantas carnívoras.

Drosera glanduligera, una planta carnívora con un voraz mecanismo para alimentarse
La drosera glanduligera ha intrigado siempre a los científicos por los dos tipos de delgadas protuberancias que dirige hacia el exterior. Una de ellas es un pegajoso tentáculo, común en las plantas carnívoras. La segunda hace movimientos bruscos que hasta ahora no se han conseguido explicar. Las hojas de este tipo de plantas suelen actuar como un papel matamoscas en el que los insectos se quedan pegados. Sin embargo, los insectos que caminan sobre la drosera glanduligera desencadenan una acción de catapulta que los impulsa hasta el colector de hojas donde la planta los digiere y asimila.

Los autores de la investigación que ha descubierto el mecanismo de la planta creen que esta técnica podría ayudar a la planta a aumentar su eficacia devoradora y, quizá, capturar insectos más grandes que pueden ser lo suficientemente fuertes para deshacerse del “pegamento” para atraparles. Además, según los expertos, capturar la presa hacia el centro de la planta podría mejorar la digestión del insecto y evitar su robo por otros depredadores.