El cultivo de regaliz
Estamos más que acostumbrados a comprar palos de regaliz o palo dulce en las tiendas para entretener a nuestro estómago durante un rato, y también hemos oído de ella que es utilizada con fines medicinales para problemas digestivos y respiratorios, por ejemplo; sin embargo, pocas veces nos planteamos de dónde vienen o cómo podemos cultivar nuestra propia planta de regaliz.

El nombre científico de la planta de regaliz es Glycyrrhiza glabra, y es una planta cuya parte más importante es la raíz, de la que pueden extraerse la mayoría de sustancias aprovechables de la planta, algo extraño en comparación con la mayoría de plantas que extraen los beneficios de las hojas, las flores o los frutos.

Esta planta puede crecer en distintas clases de suelo, pero es recomendable plantarla en terrenos profundos que tengan un alto contenido de materia orgánica. Además, quizá porque es una planta que acostumbraba a crecer a los alrededores de los ríos, el regaliz es una planta que necesita ser regada con abundante agua para crecer y desarrollarse adecuadamente si no se encuentra a los alrededores de un espacio de estas características.

Puedes plantarla a partir de semillas o bien trasplantando algunos fragmentos del estolón joven, un pequeño brote horizontal del tallo que hará raíces que produzcan las nuevas plantas. Si bien ya hemos dicho que debe tener una tierra muy húmeda, también es importante que, si se trata de una plantación con semillas, las riegues todavía más a menudo.

No será hasta el tercer o cuarto año cuando se desarrollen significativamente las raíces, que es la parte de la que pretendemos beneficiarnos. Será entonces el momento de arrancarlas, lavarlas y prepararlas para la desecación.

Cuidado, porque un consumo excesivo también puede traer problemas de salud, por lo que no debes tomarla sin haber consultado antes a un especialista.