El jardín botánico de Barcelona
El Jardín Botánico de Barcelona está situado en la montaña de Montjuïc, dentro del parque del mismo nombre, en concreto entre el castillo y el estadio olímpico. Su superficie es de 14 hectáreas y está ubicado en un terreno con un desnivel muy fuerte.

El anterior jardín botánico fue creado por el doctor Pío Font Quer (el autor del célebre “Dioscórides Renovado”) en el año 1930; estuvo semi-abandonado durante muchos años, pero volvió a abrir sus puertas en el año 2003, aunque no como jardín botánico oficial. El actual jardín botánico ya se empezó a construir en 1991, en una zona que antes ocupaba una barriada de chabolas, y se inauguró en 1999.

El jardín está dedicado a la flora mediterránea, la cual puede irse observando a través de la enrevesada red de caminos que atraviesa el recinto. La vegetación mediterránea es una de las más ricas en biodiversidad, pero en la actualidad se encuentra seriamente amenazada, por ser la zona del mediterráneo una de las más castigadas por el ser humano: grandes ciudades, actividad industrial, contaminación, turismo de masas… Así, los objetivos del jardín botánico son preservar las especies mediterráneas y concienciar a la población acerca del peligro que corren.

En el jardín botánico encontraremos tanto coníferas (abetos, cipreses y cedros) que viven en la zona oriental del Mediterráneo, como fresnos, tilos y castaños, propios de regiones más norteñas. Viven gran cantidad de arbustos, como la retama y plantas pequeñas que nos alegrarán la vista con sus flores.

Las especies que allí pueden contemplarse sufren el rigor del caluroso verano barcelonés, época en la que el jardín adquiere un aspecto árido y seco; sólo con la bajada de temperaturas y las lluvias del otoño empieza a reverdecer. La mejor época para visitarlo es la primavera, pues es la temporada en la que florecen la mayor parte de las especies de la flora mediterránea.