El jardín de lluvia
¿Has oído hablar de los jardines de lluvia? ¿No? Pues no te preocupes porque hoy te damos todas las claves de este este tipo de jardín, que además de ser ideal ideal para ahorrar agua y reducir tus facturas, ayudará al mediamente.

¿En qué consiste? Pues como habrás podido imaginar, la idea es que este tipo de jardín consiga que el terreno absorba el agua y desagüe de forma natural sin tener que llevarla por conductos artificiales. Dicho de otra manera, si recoges el agua en un jardín de lluvia, esta se filtrará lentamente en la tierra, lo que significa que menos cantidad de agua circulará por los desagües pluviales, lo que también significará que habrá menos inundaciones y erosión en los arroyos. De esta manera, habrá más agua disponible para recargar de la capa de agua subterránea.

El jardín de lluvia

Dónde colocar un jardín de lluvia

Lo mejor es que coloques el jardín de lluvia en la zona más baja del jardín, en un lugar donde dé el sol y esté cuesta abajo, que es donde mejor se recoge el agua de lluvia. Debes tener mucho cuidado de no colocarlo donde se formen charcos. Por otro lado, es importante que esté a más de 4 metros de distancia de algún edificio para evitar que el agua se filtre por los cimientos y sea perjudicial para la casa. Ten en cuenta que los jardines de lluvia tienen una gran versatilidad.

Qué plantas colocar

Las mejores plantas para este tipo de jardines son aquellas que son más resistentes a la humedad, siendo preferible usar plantas autóctonas y jóvenes. Para los jardines en media sombra te recomendamos amapola, juncia o lobelia azul, entre otras; y para los que están situados a pleno sol, puedes probar con el junco de la pasión, el lirio azul o la altamisa.