El riego de las plantas de interior
Las plantas de interior tienen muchas características diferentes a las de exterior, además de muchos cuidados especiales que son más importantes que en otros casos ya que al estar en interior corren distintos peligros y necesitan mucha más atención en sus cuidados.

Uno de los factores más importantes en cuanto al cuidado de plantas de interior es el riego, con el que siempre se cometen dos errores como es poner demasiada agua o quedarse demasiado corta, lo que provoca que la planta se pudra (en el primer caso) y que se ponga mala pero pueda salvarse (en el segundo). Toma nota de estos consejos para regar las plantas de interior:

– Las plantas que mejor se adaptan a las zonas áridas son también las que mejor soportan la falta de agua, como los cactus o las plantas suculentas. Por el contrario, necesitan un riego más frecuente que las demás en verano ya que sus condiciones de crecimiento en esa época del año son máximas.

– Casi todas las especies de interior necesitan ser regadas cuando la superficie de la tierra se nota seca al tacto, así que evita regarla demasiado y hazlo únicamente cuando sea necesario.

– Riega toda la superficie del suelo hasta que veas que el agua fluye por los agujeros del drenaje. Al finalizar, elimina el exceso de agua en el plato inferior de la maceta para que no se quede acumulada y haya riesgo de que se pudran las raíces.

– Riega siempre con agua que esté a temperatura ambiente ya que si está fría mancha las hojas de algunas plantas y puede entorpecer el crecimiento. Además, ten mucho cuidado con el cloro del agua ya que muchas plantas son muy sensibles a él. Si utilizas agua del grifo, déjala que repose durante un día antes de utilizarla para que el cloro se evapore.