El riego en las plantas de interior
Ya hemos dicho varias veces que todas las plantas necesitan muchos cuidados para poder lucir lo más bonitas posible, desarrollarse y florecer como deben hacerlo. Ayer te hablaba de las plantas de interior y de las necesidades que tienen en cuanto a humedad y temperatura, así que hoy me gustaría centrarme en el riego de las plantas de interior con unos consejos generales para que puedas hacerlo bien.

Me gustaría centrarme básicamente en 3 cuestiones en cuanto al riego, como son la cantidad, la calidad y la frecuencia. Son 3 aspectos muy importantes para que consigas un riego adecuado en tus plantas de interior, así que toma nota y sabrás cómo hacerlo:

– Cantidad de agua: Según los datos, más del 80% de las plantas de interior se mueren más por un exceso de agua que por una carencia de ella, aunque la escasez de agua también puede acarrear que la planta se muera. Como norma general, todas las plantas de interior necesitan humedad constante, así que procura que tengan siempre agua aunque no pueden encharcarse ya que es cuando morirán.

– Frecuencia de riego: Esto puede ser un poquito más difícil de saber ya que depende mucho de la especie y de la época del año. En épocas frías deberás poner menos agua que cuando hace calor ya que la conservan durante más tiempo. De hecho, en invierno es posible que debas regarlas muy poquito ya que conservarán el agua.

– Calidad del agua: La mejor agua que puedes utilizar para el riego es la de la lluvia, tanto para plantas de interior como para cualquier otra planta. Lo ideal es que puedas recoger agua en cubetas para después regar con ella, y si no pudieras utilizarla lo mejor es utilizar agua que sea poco alcalina ya que estropearía las hojas. Las aguas muy saladas tampoco son buenas para el riego.