El riego en los árboles frutales
El riego es un factor imprescindible para el buen desarrollo de cualquier planta o árbol, y esto es mucho más importante si cabe en los árboles frutales ya que el agua es esencial para que las flores puedan abrirse y desarrollar frutos de buena calidad.

Hoy me gustaría hablarte de la importancia del riego en los árboles frutales y de los diferentes tipos de riego que puedes elegir para ellos, siendo de vital importancia durante el primer año aunque en los siguientes se pueden ir reduciendo ya que ya se habrán desarrollado. Toma nota de los tipos de riego para árboles frutales:

– Riego por goteo: Es el más utilizado y se suelen colocar unos 4 ó 6 emisores por árbol, cantidad que se elige en función del tamaño del árbol y que suele ser 4 si es pequeño y 6 para los más grandes. Debes repartirlos alrededor y de forma que mojen gran parte de la zona de las raíces y no únicamente el tronco.

– Riego con cintas de exudación: Es mejor que el anterior si el suelo en el que está plantado el árbol es muy arenoso ya que así mantiene húmeda una mayor parte de tierra.

– Riego con microaspersores: Son aspersores pequeños que se colocan en la zona próxima al árbol para que puedan surtirlo de agua adecuadamente cada vez que lo necesiten.

La frecuencia de riego va en función de diferentes factores como pueden ser el tamaño del árbol, la especie del mismo o la estación del año. Algunas de las normas generales para el riego son que uno pequeño necesita siempre menos cantidad de agua que uno grande, que en primavera debes regar con mayor asiduidad que en invierno o que los suelos que son húmedos y retengan bien el agua necesitarán menos que los arenosos que no la aguantan bien.