El riego por inundación
En anteriores ocasiones te hemos contado los diferentes sistemas de riego que puedes instalar en tu jardín, eligiendo uno u otro dependiendo de las necesidades que tengas o de cómo sea el diseño del mismo. Hoy te hablaré del riego por inundación, el más tradicional y que fue el más usado hasta finales del siglo XIX, cuando se inventó el riego localizado. Actualmente ya no es tan utilizado y se le sustituye por otro tipo de técnicas que no conyevan tanto gasto.

En el riego por inundación, el agua procede de un embalse, pantano o cualquier otro centro donde pueda estar almacenada, trasladándose por grandes canales hasta que llega a la parcela que ha de ser regada, llegando por gravedad e inundando toda la zona de plantación. Para su uso hay que tener mucha experiencia, ya que el reparto de agua en toda la parcela ha de hacerse por medio de piedras o tablillas con barro, lo que la tendrá más controlada y la aprovechará mejor.

Actualmente se utiliza en grandes jardines o parques en donde las fuentes de abastecimiento de agua son propias y abundantes, teniendo unos canales especiales para su transporte y que están integrados en la decoración y diseño para que no se puedan apreciar a simple vista. Esta inmersión se aplica normalmente en pequeños semilleros que están sobre macetas y también en otros recipientes de plástico que sean porosos, ya que así se evita el movimiento de las pequeñas semillas en los riegos previos a la germinación.

En verano se utiliza mucho para plantas que requieren una gran cantidad de agua y humedad constante, y se hace depositando las macetas sobre platos cubiertos de agua para que la planta no deje de absorber agua en ningún momento. Una muy buena opción cuando te vas a ir de vacaciones y no puedes dejar a nadie al cuidado de tus plantas. De todas formas, ten cuidado ya que si no lo haces en las plantas adecuadas pueden llegar a pudrirse.