El ruibarbo del desierto, una planta que se riega sola
El ruibarbo del desierto (Rheum palaestinum) es una de las plantas más curiosas del mundo. La podemos encontrar en las colinas del Negev, una de las zonas más secas de Israel, pues allí tan sólo caen 75 milímetros de lluvia al año. Sus hojas pueden llegar a alcanzar un metro de diámetro y es capaz de almacenar hasta 16 veces más agua que el resto de plantas de la región, motivo por el cual es particularmente especial.

Investigadores de la Universidad de Haifa han descubierto que es capaz de usar el agua que almacena para irrigarse a sí misma, algo que no puede hacer ninguna otra planta en el mundo. Sus hojas cuentan con unos surcos microscópicos que permiten almacenar el agua. Las crestas de las hojas actúan como si fueran valles canalizando el agua hasta el interior de la planta, evitando la evaporación.

Hasta 426 Mm por año es lo que el ruibarbo del desierto puede almacenar en su interior, lo que significa que esa cifra es hasta 16 veces superior a la que otras plantas de la región del Negev son capaces de almacenar. Aunque normalmente lo mejor es tener hojas pequeñas para minimizar la pérdida de humedad, este es un caso fuera de lo común que ha llamado la atención a muchos científicos de todo el mundo.