Eléboro, la rosa de Navidad
Queda muy poquito para que llegue la Navidad y lo cierto es que ya puede notarse su espíritu por muchos rincones: las calles y los centros comerciales comienzan a estar decorados, las tiendas ya están lanzando promociones y colecciones especiales, los anuncios de juguetes y colonias cada vez son más frecuentes en televisión…

En fin, no nos ha quedado más remedio que contagiarnos de esta atmósfera navideña, por lo que vamos a presentarte una flor que tiene mucho que ver con esta época del año, y no tan solo por su nombre. Se trata de la rosa de Navidad, también llamada eléboro, una especie realmente irresistible. ¿Te apetece conocerla?

Eléboro, la rosa de Navidad

Un profundo sueño invernal

Mientras que el jardín todavía está sumergido en un profundo sueño invernal, el eléboro, con su rica floración, ya está dando un paso en dirección a la primavera. Y es que sus bellas flores, que aparecen en Navidad, pueden dar muchísima alegría y vitalidad a las ventanas y balcones durante todo el invierno.

De diciembre a primavera

Su nombre científico es helleborus niger y pertenece a la familia de las ranunculáceas. Sus bellas flores blancas con estambres dorados se desarrollan en diciembre y duran hasta la primavera, formando macizos coloreados que se adaptan tanto a macetas como a la tierra abierta. Como puedes imaginar, se trata de plantas resistentes a la climatología más adversa.

Eléboro, la rosa de Navidad

Distintas variedades

El verdadero eléboro crece naturalmente en los bosques alpinos hasta los Balcanes. Hay otras especies de helleborus, como la orientalis, que comprende variedades híbridas con flores en tonalidades que van desde el rosa pálido hasta el púrpura oscuro e incluso el chocolate. En los bosques mediterráneos crece espontáneamente otra variedad, el eléboro verde, con flores del mismo color verde que sus hojas. Popularmente se llama”hierba de ballestero”, porque en la Edad Media se utilizaba su jugo, muy tóxico, para envenenar las flechas de las ballestas.