Enfermedades comunes de las flores
Si hay una cosa por la que muchas personas adoran cultivar plantas durante todo el año es por el momento en el que estas alcanzan su máximo desarrollo regalándonos hermosísimas flores aromáticas o deliciosos frutos que podremos disfrutar directamente en nuestro paladar.

Pero las flores no son una excepción al resto de nuestro jardín y también pueden verse afectadas por una serie de enfermedades que mermarán su estado de salud y su hermosa apariencia… ¿Crees que serías capaz de reconocer los síntomas y las afecciones concretas de tus flores? Si tu respuesta es negativa te recomendamos echar un vistazo al siguiente artículo… ¡No te llevará ni cinco minutos!

A grandes rasgos, las flores pueden sufrir enfermedades de dos tipos: las causadas por sus propias condiciones fisiológicas de las plantas y las provocadas por elementos externos que las perjudican.

A nivel interno, las flores pueden resultar perjudicadas a causa de la falta de ciertos nutrientes o cuidados fundamentales como puede ser el riego, una correcta exposición solar o la fertilización de los suelos que más lo requieren, por ejemplo.

Los resultados de estas deficiencias en nuestras plantas se plasman en los ejemplares a través de síntomas como la falta de floración, la escasez o caída de los pétalos, la pérdida de color o la aparición de manchas, por ejemplo.

Más allá de este tipo de alteraciones están los agentes externos que les afectan como pueden ser las plagas y enfermedades. Las flores se ven especialmente afectadas por los hongos: probablemente hayas oído hablar del peligro del oídio o el mildiu, pero tampoco debes perder de vista otros como el ascochyta o el botrytis.

Si no quieres encontrarte con estos problemas ya sabes, sigue esa máxima de ‘más vale prevenir que curar’.