Enfermedades de las plantas de interior
Las plantas de interior son una opción excelente para darle un poquito de vida y alegría a tu hogar, pero hay que tener en cuenta que necesitan una serie de cuidados para poder sacarles el máximo partido y que estén siempre sanas. Hay que vigilar mucho, entre otras cosas, el tema de las enfermedades, que suelen ser causadas por hongos, bacterias o virus.

El 95% de las enfermedades en las plantas de interior se deben a los hongos pero muchas veces se dan infecciones bacterianas o víricas y también es importante conocerlas para poder detectarlas y ponerles remedio. Las enfermedades que surgen por hongos se combaten con fungicidas pero los virus y bacterias no pueden tratarse con ningún producto así que lo mejor es prevenirlas. Toma nota de las enfermedades más importantes en las plantas de interior:

– Moho gris: También llamado Botritis, es un hongo que produce lesiones marrones y que hace que aparezca un moho gris en las hojas, en las flores y en los capullos. Puede llegar a causar la muerte si la planta es joven y suele aparecer cuando hay heridas, grietas o cortes de poda. Después de una granizada conviene aplicar un tratamiento contra este hongo para evitar infecciones en las heridas que deja el granizo.

– Podredumbre de raíces: Pueden ocasionarlas hongos como rhizoctonia solani, Fusarium oxysporium, phythium spp o phytophthora spp. Las hojas se vuelven amarillentas y se marchitan para después volverse marrones. Hacen que las raíces se pudran y se mueran. Suelen aparecer en plantas que necesitan pocos riegos y para evitarlas lo mejor es utilizar sustratos frescos.

– Oidio: Lo producen hongos como el Erysiphe spp, Uncinula spp o Sphaerote spp y es muy común tanto en plantas de exterior como de interior, aunque en éstas últimas en menor medida. La identificas al ver un polvillo blanco y si la enfermedad va avanzando ves cómo las manchas se unen y las partes que ha atacado se secan y se caen.

– Negrilla: Cochinillas, moscas blancas y pulgones segregan una sustancia rica en azúcares que hace que la negrilla se asiente y se puede ver un polvo seco negro. El daño suele ser más estético que a la salud de la planta pero si eliminas los insectos cuando salgan no aparecerá la negrilla.

– Manchas foliares: Pueden darse con varios hongos y en muchas de las plantas de interior. Aparecen manchas en las hojas y lo que tienes que hacer es eliminar las hojas enfermas y tratar las demás con un fungicida, repitiendo tratamiento una vez a los 15 días.

– Antracnosis: Se caracteriza porque aparecen lesiones oscuras y hundidas en las hojas y tallos jóvenes que hacen que se sequen las zonas afectadas y que parezca que se han quemado. Quita las hojas afectadas y aplica fungicida en lo demás para prevenir que vuelva a aparecer.