Entender los síntomas de las plantas
Manchas, contorno seco, putrefacción, hongos, agujeritos… Nuestras plantas son inteligentes y siempre saben cómo transmitirnos que alguna cosa está fallando en nuestros cuidados o mantenimiento que provocan algunos síntomas de los que hemos mencionado.

Pero, ¿somos capaces nosotros de descifrar qué es lo que les sucede realmente a nuestras plantas? Probablemente esto no sea una tarea fácil para los menos entendidos en jardinería, por lo que a continuación te dejamos algunos de los síntomas más habituales con los problemas que les corresponden.

– Hojas amarillas: Puede ser un signo del exceso de riego pero también de la falta del mismo en algunos ejemplares como la Kentia, por ejemplo. La falta de luz, de humedad ambiental (especialmente en espacios calefactados) o de nutrientes son algunas otras causas.

– Manchas marrones: Son provocadas por el riego en exceso, por una exposición solar directa superior a la necesaria así como también a causa de la poca humedad del ambiente, que se encuentra demasiado seco.

– Caída de hojas: Las causas suelen ser un ahogamiento de la planta o deshidratación de la misma (por exceso o falta de agua), las temperaturas demasiado elevadas o demasiado bajas, los ambientes secos y también las corrientes de aire bruscas.

Entender los síntomas de las plantas
– Hojas secas (puntas, bordes, general): Puede que tu planta intente transmitir que necesita más agua (está deshidratada), un ambiente más húmedo que contrarreste la sequedad o que te has pasado con la fertilización, que ha acabado por ‘quemar’ a la planta.

– Podredumbre: La abundancia de agua suele ser la principal causa de este problema, que puede llegar a acabar con tus ejemplares.

– Falta de crecimiento: Suele deberse a que el ejemplar se encuentra en un recipiente demasiado pequeño como para desarrollar sus raíces de la mejor forma. La solución es, por supuesto, un trasplante a una maceta de mayor tamaño.

Aunque todo lo anterior es absolutamente cierto, también cabe reconocer que los síntomas pueden variar de unas especies a otras y que por tanto no siempre será una ciencia exacta. En caso de duda, lo mejor es llevar tu ejemplar o una foto del mismo para que un especialista te ayude a determinar el problema.