Errores que debes evitar en jardinería
Nadie nace aprendido por eso muchas veces se cometen errores en jardinería y en cualquier ámbito de la vida, pero esto no es malo. De los errores se aprenden y ellos nos ayudan a entender las cosas y a que la próxima vez lo podamos hacer mejor que al principio. Pero también es cierto que en algunos casos no importa no cometer errores porque ya nos han avisado antes de ellos.

Por eso hoy quiero hablarte sobre dos errores que debes evitar en jardinería, porque de esta manera podrás disfrutar de la actividad y el aire fresco que te ofrece la naturaleza. La jardinería es una afición que apasiona a muchas mujeres y muchos hombres de nuestra sociedad, pero a veces no optar por las técnicas correctas pueden hacer que pierdas dinero y tiempo. Así que no pierdas detalle de lo que a continuación te comento para que puedas evitar estos errores antes de cometerlos.

Utilizar poco mantillo

Son muchos los jardineros aficionados que se centran en el suelo y en el fertilizante, y aunque es algo que está bien porque es lo que ayuda a las plantas a crecer fuertes y sanas, a veces se les olvida prestar atención suficiente al mantillo que utilizan.

El objetivo del mantillo es cubrir la superficie del suelo y evitar que las malas hierbas crezcan, además de conservar la humedad, mejorar la fertilidad y la salud del suelo, reducir el crecimiento de las malezas y mejorar el atractivo visual de tu jardín.

El mantillo debe utilizarse en abundancia para asegurar el crecimiento de la planta o evitar daños a las raíces por culpa de las lluvias.

Errores que debes evitar en jardinería

Regar demasiado las plantas

Regar poco es perjudicial, pero regar demasiado puede ser hasta peor. Muchos jardineros principiantes piensan que sus plantas nunca tienen suficiente agua, pero esto no es así ni mucho menos. El agua excesiva para las plantas puede ser muy perjudicial para su salud y dificultad su crecimiento ¡incluso se pueden pudrir las raíces!

Además es un desperdicio, porque el agua potable de más que gastas en regar a tus plantas de forma adicional, es un consumo que tendrás que pagar y que tus plantas realmente no necesitan. Asegúrate de que la tierra de las plantas esté siempre húmeda pero nunca mojada (encharcada) o muy seca.

También te aconsejo que cuando haya temporada de lluvias, procures limitar tus hábitos de riego aunque sin que llegue la tierra de tus plantas a secarse. Encuentra el equilibrio de riego para que tus plantas crezcan sanas y fuertes.