Errores que no se deben cometer con las plantas de interior
Todos los amantes de la naturaleza intentamos ser lo más cuidadosos posibles con nuestras plantas. Sin embargo, en ocasiones, podemos cometer errores sin darnos cuenta que pueden hacer peligrar la salud de nuestros ejemplares. Esto nos ocurre, sobre todo, con las plantas de interior, así que si notas que alguno de tus ejemplarles no está tan espléndido como debería, tiene síntomas de un deterioro evidente o, incluso, está cerca de la muerte, es posible que estés errando en los cuidados de la planta.

Y es que acciones tan habituales y cotidianas como cerrar las cortinas en pleno día o cambiarlas de lugar pueden ser realmente perjudiciales. Nosotros vamos a darte unos cuantos consejos para que no te equivoques a la hora de cuidar tus plantas.

En la cocina

Por ejemplo, aunque la cocina es, en principio, un buen lugar para tener plantas, es importante tener en cuenta algunos aspectos como el exceso de calor o la grasa que se deposita sobre las hojas tapando sus poros. Por eso, lo más adecuado es colocar los ejemplares en otro lugar mientras se cocina. Además, es aconsejable evitar plantas de hojas demasiado pequeñas o con pelillos.

Errores que no se deben cometer con las plantas de interior

En el salón y el dormitorio

En cuanto a tus plantas del salón o del dormitorio, procura no cambiarlas de sitio si llevan mucho tiempo ubicadas en ese lugar y se desarrollan perfectamente. En estas estancias solemos cometer errores tan simples como correr las cortinas durante el día, dejando en semi-penumbra a plantas que necesitan recibir una buena iluminación durante las horas naturales.

En el baño

Las plantas en el baño tienen una ventaja: la humedad. Sin embargo, estos espacios no suelen contar con la luz suficiente. Tampoco la temperatura es una gran aliada de los ejemplares en esta estancia, ya que es muy oscilante.

Errores que no se deben cometer con las plantas de interior

En zonas de paso

En las zonas de paso como el pasillo es muy difícil que las plantas prosperen, ya que son espacios que suelen carecer de luz suficiente. Además, éstas sufren de roces cada vez que se pasa por la zona.