Evitar que aparezcan algas en el agua de los estanques del jardín
Si tienes un jardín, una de las mejores opciones decorativas que tienes para darle vida es un estanque, con el que conseguirás un ambiente fantástico y un entorno natural ideal. En esos estanques podrás poner unas cuantas plantas acuáticas para que su aspecto sea mucho más espectacular, y no puedes despistarte en ninguno de sus cuidados ya que sino podría estropearse.

Una de las cosas a las que tienes que prestarle más atención es al agua, ya que si no la cuidas y la limpias como debes, todo lo que tengas en el estanque puede estropearse. De todo lo que debes vigilar en el agua, sin duda las algas son lo más importante ya que pueden estropear y ensuciar tanto el agua como cualquier planta o elemento decorativo que tengas en el estanque.

A tener en cuenta…

En primer lugar, es muy importante el agua que vayas a elegir para estanque. No puede ser salina ni tampoco muy calcárea. Ojo con el cloro, tampoco puede tener mucho (si fuera posible, ninguno). Pon el estanque en una zona en la que pueda estar a la sombra durante al menos gran parte del día. Si está en zona soleada, que no reciba los rayos del sol de forma directa durante más de 3-4 horas al día. Las algas aparecen fácilmente si hay mucho sol.

También deberás eliminar cualquier residuo que haya en el estanque, como por ejemplo flores u hojas que se hayan caído de las plantas o cualquier otro elemento que haya llegado del exterior a causa del viento. Los movimientos del agua espantan a las algas, así que foméntalos con elementos como fuentes, cascadas, surtidores, etc. Además, esos movimientos aportan oxígeno al agua.

Plantas adecuadas

Hay muchas especies que puedes cultivar en los estanques pero debes darle prioridad siempre a las plantas oxigenantes. Ese tipo de plantas absorben los minerales que aparecen con la descomposición de la materia orgánica, lo que hace que se libere oxígeno y vaya a parar al agua.

Antialgas

También puedes utilizar productos antialgas, pero siempre teniendo la seguridad de que no estropearán el agua. El sulfato de cobre actúa muy rápido y no es nada tóxico ni para plantas ni para peces, siempre y cuando respetes las cantidades que vienen recomendadas en el envase.