Falta de nutrientes en las plantas
Los nutrientes son uno de los elementos esenciales para que nuestras plantas se desarrollen en perfecta salud y luzcan tan hermosos como habíamos imaginado, y es que cuando carecen de ellos sufrirán carencias que sin duda se reflejarán en su aspecto.

Todos los nutrientes son necesarios, por lo que abonar la tierra de las plantas de forma regular es absolutamente necesario; puedes hacerlo mediante abonos orgánicos, nitratos o fertilizantes comerciales.

La deficiencia de nutrientes puede ser originada por una composición desequilibrada de los elementos del mismo (arena, materia orgánica, etc.) así como por un pH inadecuado que impida la correcta absorción de los nutrientes.

¿Las consecuencias? Afecciones visibles y enfermedades que acabarán con tus plantas. Para detectar el problema y actuar a tiempo para salvar a tus plantas puedes tener en cuenta los siguientes síntomas:

– Clorosis: Las hojas se amarillean debido a la falta de clorofila que supone un déficit de nitrógeno o magnesio. También puede producirse por la falta de hierro, zinc o magnesio.

– Necrosis: Supone la muerte de una zona de la planta como los bordes o las puntas. Probablemente sea consecuencia de la falta de hierro y, de no ser tratada a tiempo, acabará con la vida de tu ejemplar.

– Falta de desarrollo: Si la planta no se desarrolla puedes sospechar de la falta de nutrientes como nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, boro, zona o magnesio.

– Sin frutos o semillas: Se produce por la falta de calcio, fósforo, potasio o nitrógeno.

– Tallos más delgados: Si se encuentran visiblemente más pequeños, leñosos y en general con peor aspecto probablemente tu planta sufra falta de nitrógeno, potasio, magnesio o fósforo.

Presta siempre atención a tus plantas, ¡su lenguaje no verbal puede decirte muchas cosas!