Ficus Lira, una planta perfecta para cultivar en interiores y exteriores
Las plantas de interior son siempre un gran aliado para convertir nuestros hogares en lugares más acogedores y con más energía positiva.

Pero a menudo no tenemos demasiado tiempo libre para poder darle los cuidados que requieren y esto nos sirve de excusa para no tener ninguna. Pues bien, si buscabas una planta bonita, duradera y a la que no tener que prestar demasiada atención puedes optar por la Ficus lira (o Ficus lyrata), una especie muy resistente.

Se trata de una planta tropical de grandes dimensiones y con grandes hojas (25 a 30 centímetros) en forma de violín, de una superficie verde brillante y rugosa que acaba con ondulación en los perfiles.

Deberás mantener a tu Ficus lira preferentemente en lugares luminosos, a los que sin embargo no deben llegar los rayos del sol directamente. Además, deberás protegerla del aire ubicándola en zonas sin corrientes que podrían perjudicarle.

Si te cansas de tenerla en casa, también podrás cultivar tu Ficus Lyra en exteriores durante todo el año si vives en un lugar de clima cálido como es el mediterráneo. En jardines esta planta puede llegar a alcanzar hasta los 10 metros, y puede ser plantada en lugares soleados. Eso sí, si ya la habías cultivado en interior deberás preparar a la planta para el cambio dejándola diariamente varias horas bajo el sol y luego cambiándola a la semisombra; tras unos días ya podrás plantarla sin problemas.

En cuanto al riego, esta planta no necesita riego diario en ninguna época del año: riégala una vez por semana en invierno y de tres a cuatro veces en las temporadas más calurosas.

Sin embargo, la planta es bastante más vulnerable con la humedad y las heladas, que pueden causar la caída del follaje o el empeoro de sus hojas.