Flores y plantas más usadas en perfumería
La naturaleza aporta grandes cosas al ser humano. Gracias a plantas y flores podemos continuar viviendo pero, además, proporcionan muchas sensaciones como las que se transmiten a través de la vista y del olfato. Por eso, más de una sirve para hacer los perfumes y otros productos aromáticos que la mayoría utilizamos.

Como es bien sabido, el reino vegetal proporciona muchísimos ingredientes a los perfumistas, sobre todo las flores por su propia riqueza aromática. Desde hace miles de años han sido utilizadas en muchísimas civilizaciones diferentes. De todas las flores habidas y por haber, la que ha estado siempre más presente es la rosa, por su exquisito aroma y por su belleza. Existen muchas variedades del rosal pero las más usadas son la rosa damascena y la rosa centifolia.

Otra de las plantas más populares dentro del mundo de la jardinería es la lavanda, de flores azules en espigas, que contiene una fresca, suave, persistente y duradera fragancia, por lo que es muy usada para aromatizar la ropa y alejar a las polillas. De las tinturas y aceites que se extraen de la planta se hacen perfumes, aguas y jabones aromatizados.

Flores y plantas más usadas en perfumería
También la violeta ha sido muy utilizada en perfumería por su delicado aroma, aunque hoy en día solo se utiliza en la estructura de los perfumes más modernos. De la misma manera, también el geranio es muy importante en la elaboración de perfumes, aunque dependiendo de la variedad, las notas son distintas. Los geranios rosa son utilizados muy frecuentemente en perfumes masculinos. También son muy comunes el geranio malva, el geranio perfumado y el prince of orange.

Hoy en día los perfumes modernos también se basan en pétalos, botones y yemas de flores, como los del jazmín, la cananga o ylang ylang, el naranjo o el azahar, las lilas, el clavel, el narciso, la mimosa, el junquillo y el jacinto, la fresia, el iris, el gadiolo y el azafrán.