Frecuencia de riego en las plantas de interior
Las plantas de interior no solo nos aportan oxígeno, sino que nos permiten decorar la casa, dar un toque de alegría a cualquier rincón y aromatizar las diferentes estancias del hogar. Son muchos los beneficios de las plantas que, entre otras cosas, pueden ayudar a purificar el aire de la oficina.

Sin embargo, para que una planta de interior pueda aportarnos todos esos beneficios, es necesario cuidarla bien para que el ejemplar en concreto se mantenga saludable y fuerte. Una de las claves para conseguirlo es el riego y, más concretamente, la frecuencia, además de otros aspectos como el tipo de agua que utilizaremos al regar. A continuación te hablamos sobre cada cuánto debes regar las plantas.

Frecuencia de riego

Hay que tener en cuenta que cada planta es diferente y mientras que unas necesitan un riego frecuente, otras crecen mejor cuando no reciben agua entre un determinado tiempo. Por eso, hay que estar atento a las señales de nuestros ejemplares para saber de forma certera la frecuencia de riego que les convienen. Así, si una planta tiende a marchitarse, se le caen las hojas o éstas están amarillentas, te estará indicando que necesita más agua. En cambio, si te excedes con el riego, las raíces se pudrirán.

Frecuencia de riego en las plantas de interior
De cualquier forma, el mejor momento para regar las plantas es por la mañana, ya que así tienen todo el día para absorber el agua. Además, hay que tener en cuenta que las plantas de interior necesitan menos riego en invierno y más en verano.

La mejor agua

Lo mejor para regar las plantas es utilizar agua de lluvia o agua de pozo, siempre y cuando se haya controlado previamente su alcanidad. El agua de lluvia no es recomendable si hay mucha polución, ya que puede ser perjudicial para las plantas. Si no se puede disponer de este tipo de agua, también se puede recurrir al agua embotellada.