Funcionamiento de las desbrozadoras
Las desbrozadoras, también llamadas motoguadañas o desmalezadoras son unas máquinas que se utilizan en jardinería o en el campo para cortar las malas hierbas que se encuentran a ras del suelo y para repasar los lugares a los que una cortadora de césped normal no puede llegar, principalmente esquinas y bordes. El corte se realiza con un hilo de nylon o con cuchillas presentadas en discos.

Pero no solo corta, sino que también puede prensar y machacar las hierbas, ramas y plantas que crecen en el campo para conseguir que el secado sea uniforme en todo el terreno y más rápido. Las desbrozadoras pueden ser arrastradas por animales de tiro o por un tractor, que es lo más usual. Las unidades del corte se colocan por debajo del tractor, entre las ruedas delanteras y posteriores, o en la parte posterior con un enganche de tres puntos.

Las desbrozadoras funcionan con un motor que puede ser eléctrico o de combustión y algunos de ellos tienen un sistema de anti-vibración para que se pueda tener un mayor control. El motor está conectado a una barra larga y delgada que finaliza en el sistema de corte. Las barras pueden ser rectas o curvas y están provistas de empuñadoras que pueden ser pequeñas o de doble manillar para poder distribuir mejor el peso. Al final de la barra es donde se encuentra el dispositivo que es responsable del corte.

Sus medidas de seguridad son muy exigentes, y toda la maquinaria debe estar equipada con un protector (una chapa) en la parte trasera para evitar que lo recogido salga despedido hacia donde se encuentra quien la está manejando, que tiene además la obligación de llevar casco de protección, pantalla o rejilla. Si además el terreno tuviese objetos o piedras sueltas, es recomendable utilizar ropa ceñida y resistente para que el cuerpo esté protegido ante posibles impactos.