Hacer esquejes blandos o leñosos
Uno de los métodos de reproducción más comunes entre los vegetales es por esquejes, que puede ser muy diferente en función de los ejemplares elegidos, además de que no todos pueden ni deben hacerse en la misma época del año. Ya sabemos que cada planta tiene unas características y necesidades diferentes, y lo mismo sucede con la forma de esquejarlo, que puede variar mucho de una a otra.

Es muy importante saber diferenciar entre esquejes leñosos y esquejes blandos, ya que hay grandes variaciones entre ellas. Por ejemplo, en el caso de los leñosos debes prepararlos preferiblemente durante el mes de noviembre, mientras que los blandos se deben plantar en las primeras semanas del verano. Una diferencia muy importante que puede hacer que no valga de nada el esquejado por el simple hecho de no hacerlo en la época del año adecuada.

Cómo hacerlos

Para poder garantizar que el esquejado sea un éxito, elige la época del año más recomendable en cada caso para su preparación. Eso sí, independientemente de que sea blando o leñoso deberás elegir un ejemplar joven y totalmente sano para que pueda salir bien. Los ejemplares jóvenes arraigan más fácilmente, siempre y cuando hayas dejado un sistema de raíces adecuado y tengan el estrato adecuado para poder desarrollarse.

Hacer esquejes blandos o leñosos
El estrato celular es muy importante en todos los casos ya que es el responsable de que los tallos y raíces puedan engordar y crecer como si se tratara de un nuevo e independiente ejemplar. El cambium es uno de los más recomendables ya que es la única célula capaz de llevar a cabo la reproducción por sí misma, estando situada debajo de la corteza del ejemplar que has esquejado.