Huertos solares
Un huerto solar es un recinto o un espacio en el campo o en un jardín en el que pequeñas instalaciones fotovoltaicas de diferentes dueños o titulares comparten tanto servicios como infraestructuras. Son instalaciones individuales de pequeños productores que tienen la intención de producir energía en pequeñas cantidades para poder venderla a la red eléctrica.

El origen de los huertos solares está en el carácter agrícola, ya que estas instalaciones se realizan encima de huertas, pastos, campos o viñedos, además de que el sol también se convierte en un cultivo para producir energía. En una hectárea de huerto solar se puede cultivar energía suficiente como para poder suministrar energía aproximadamente a 100 familias. Estos huertos cuentan con diferentes ventajas, tanto fiscales como administrativas ya que los organismos públicos tienden a apoyar la implantación de estas instalaciones.

El concepto de huerto solar ha evolucionado de manera notable desde que en el año 2006 una Base de la Fuerza Aérea de Estados Unidos comenzó a aplicar esta técnica para coordinar y gestionar los recursos con la intención de mejorar y conseguir rentabilidad en las pequeñas explotaciones. Está también evolucionando hasta el concepto de Red de Productores, también llamada Electranet, que es una combinación de libertad democrática de internet aplicada a la energía eléctrica.

Los huertos solares son una fórmula de inversión muy rentable y que aporta grandes beneficios, tanto al medio ambiente, como a los inversores y a la sociedad en general. El coste medio de una inversión individual es de aproximadamente 49.000 euros, que se amortizan en aproximadamente ocho o diez años. Otra de las ventajas es que se obtiene la devolución total del IVA, tanto a las personas físicas como a las jurídicas, además de obtener una desgravación del 10% por invertir en la protección del medio ambiente. Además, hay diferentes subvenciones para la instalación de huertos solares.