Información sobre los canónigos
Los canónigos son unas hortalizas similares al berro que suelen cultivarse ya en casi todos los países europeos y que actualmente están de moda. Aunque su consumo no está todavía muy extendido, quienes los conocen son grandes aficionados ya que su utilización en diferentes platos culinarios es una maravilla para el gusto.

Suelen salir al mercado en invierno y hay distintas variedades como el corazón lleno, el verde de Louviers o la Holanda. Se suelen cultivar las variedades que son de mayor tamaño que las silvestres aunque las de hojas silvestres tienen un mejor sabor. Al desarrollarse alcanza los 15-30 centímetros de altura y sus hojas tienen un sabor ligeramente ácido y similar al de las nueces.

Son ideales para acompañar ensaladas o para mezclarse con otras hortalizas y se combina estupendamente con remolacha, espárragos, apio, champiñones, coles, judías verdes, manzanas, uvas, tomates o nueces, con lo que tienes grandes posibilidades para conseguir una gran variedad de platos. Lo mejor es aliñar en el momento de comer para que no pierda la frescura.

Para poner canónigos en ensaladas debes dejar el racimo entero y eliminar únicamente las raíces. Lávalos bien debajo del grifo, escúrrelos con cuidado y no los pongas a remojo ya que pierden propiedades. Ten también mucho cuidado de no romper sus hojas ya que así conservarán totalmente la frescura de su sabor. Destacar que son muy buenos si estás siguiendo una dieta de adelgazamiento ya que su valor calórico es muy bajo.

En cuanto a las propiedades nutritivas, tienen gran cantidad de vitaminas y minerales, especialmente vitaminas A y C y ácido fólico. Es una planta muy perecedera así que no compres o cultives en grandes cantidades si crees que vas a tardar en consumirlas. En el frigorífico se pueden conservar durante 2-3 días siempre y cuando estén cubiertos con un papel absorbente plástico para que no coja el olor del resto de productos ya que se estropearía su sabor.