Jardín estilo oriental
Los jardines orientales son unos de los más bellos y admirados del mundo, y es que no importa las dimensiones del espacio del que se disponga para crear una atmósfera de lo más apacible y relajante con este estilo.

Si tienes un pequeño jardín y te gustaría decorarlo con este estilo para crear un espacio distinto muy poco habitual en occidente, toma nota de algunas de las claves decorativas básicas para conseguirlo fácilmente.

Haz un esbozo del jardín de tus sueños teniendo en cuenta los siguientes puntos:

Jardín estilo oriental
Agua
Es uno de los elementos esenciales de cualquier jardín oriental, por lo que debes incorporarla de cualquier manera que te sea posible: Estanques, riachuelos, cascadas, fuentes… Prácticamente cualquier idea puede ser buena, solo debes echar un vistazo a imágenes de jardines de este estilo para tomar ideas y poner un poco de imaginación al asunto.

Piedra, arena y plantas
Estos tres elementos deben distribuirse de la forma más armónica posible en el espacio, y es que de hecho cualquier jardín oriental se sirve de su combinación para conseguir ese toque tan especial que lo caracteriza.

En cuanto a las plantas, flores y árboles escoge los ejemplares más bellos que suelen utilizarse en el estilo y que por supuesto sean adaptables al clima de tu zona para poder asegurarles un buen mantenimiento y la resistencia a los efectos de la intemperie (viento, frio, calor, sol o humedad, por ejemplo). Algunos de los ejemplares más típicos son las azaleas, bambúes, bonsais, lirios, helechos, narcisos, cerezos, crisantemos, musgo y trepadoras como la glicinia o la glicinia japonesa, entre muchas otras.

Otros elementos útiles o característicos
Los puentecitos de madera en tonos rojos, los farolillos o los bancos de madera para descansar son algunos de los mejores recursos para dar el toque final del estilo al espacio.

Es muy importante que busques el equilibro entre los colores, las formas y las texturas de cada uno de los elementos decorativos que componen el jardín, que debe saber cómo crear una atmósfera íntima en la que nada quede fuera de lugar.