Jardín y salud
El trabajo en el jardín reduce en gran medida el estrés, por lo que está indicado en muchas terapias de rehabilitación en pacientes de diversas patologías, como los que tienen problemas de drogas, personas con discapacidades físicas, cardiopatías o personas que sufren problemas mentales. Veamos algunos de los aspectos más importantes de todos cuantos unen jardín y salud:

– Muchos estudios científicos señalan los efectos que tiene el jardín sobre la salud, como disminuir la presión arterial, favorecer el funcionamiento del corazón, relajar los músculos, reducir el estrés, recibir nuevas energías o tener una nueva perspectiva de las cosas.

– Es también una buena actividad para ejercitar los músculos, que son además los más importantes de nuestro cuerpo. De esa manera, glúteos, hombros, piernas, estómago, brazos, espalda y cuello se verán sometidos a sesiones de gimnasia sin que apenas nos demos cuenta.

– Cuidar el jardín también aumenta la flexibilidad y refuerza las articulaciones.

– Aunque sus beneficios sean muchos, hay que hacerlo en su justa medida, ya que no por ser bueno para la salud vamos a estar 10 horas al día podando ramas o regando el jardín. Los abusos no son buenos.

– Para trabajar en el jardín es muy importante que protejas tu piel de los rayos del sol. Lo mejor es que hagas los trabajos en horas donde es menos violento, como a primera hora de la mañana o al atardecer. Además, bebe mucha agua y utiliza ropa clara y ligera. Por supuesto, debes ponerte crema protectora y utilizar una gorra o sombrero para tener tu cabeza protegida.

– Utiliza siempre guantes para que tus manos estén bien cuidadas y, sobre todo, protegidas. En la jardinería no solo te puedes encontrar con espinas sino también con algún que otra bacteria. Los guantes de látex son perfectos si te gusta estar protegida pero al mismo tiempo te gusta sentir el tacto de la tierra.