Jardines en los tejados escandinavos
¿Te imaginas tener un jardín en el tejado de tu casa? En Noruega los techos verdes, o cubiertas ajardinadas, son de lo más habitual, ya que el modelo de vivienda típico de los países del norte presenta un diseño pintoresco y asilvestrado con sus paredes de madera y piedra y, lo más significativo, una alfombra de hierba brotando en el techo, una costumbre que se remonta a la prehistoria.

Este tipo de tejado obedece a una evolución del diseño arquitectónico y ecológico para proteger las viviendas del clima extremo y las inclemencias meteorológicas que deben soportar a menudo. Resulta que se trata de un gran aislante ecológico que protege la cubierta absorbiendo la nieve y el agua de la lluvia, evitando así que penetre en el hogar.

Jardines en los tejados escandinavos
Pero la cosa no queda ahí, sino que tener un jardín en el techo tiene más ventajas. Las raíces ayudan a asegurar la estructura de la casa y requiere muy poco mantenimiento, ya que las constantes precipitaciones son abono más que suficiente para que las semillas echen raíces y germinen.

Incluso, es posible encontrar encrespados matorrales y pequeños arboles creciendo en la azotea gracias al alto nivel de nutrición. Además, dependiendo de la estación la tonalidad varía: marrón en otoño, blanca en invierno, intenso verde en primavera y verde con las puntas resecas en verano.

Jardines en los tejados escandinavos
En definitiva, los techos verdes se pueden usar para cultivar frutas, verduras y flores; mejorar la climatización del edificio, prolongar la vida del techo, reducir el riesgo de inundaciones, filtrar contaminantes y CO2 del aire; actuar como barrera acústica; filtrar contaminantes y metales pesados del agua de lluvia, proteger la biodiversidad de zonas urbanas… Sin embargo, no todas las viviendas resistirían este tipo de techos, ya que tienen mayores requisitos estructurales. De hecho, salgunos edificios ya existentes no pueden ser modificados porque no soportarían el peso del suelo y vegetación .