Jardines para personas con alergia
Tener espacio suficiente en el hogar para crear un hermoso jardín es sin duda una suerte que a muchos de nosotros nos gustaría tener. Sin embargo, disponer del espacio suficiente y no poder cultivar algunas de nuestras plantas favoritas a causa de las alergias que nos provocan algunos elementos naturales puede convertirse en toda una frustración para el que las padece.

Si es tu caso puedes estar tranquilo, porque en realidad esto no significa que debas renunciar al cultivo de plantas en tu jardín: basta con escoger los ejemplares más adecuados, rechazar los perjudiciales para nuestra salud y utilizar las técnicas correctas para el cultivo y el mantenimiento de las mismas.

El polen y el polvo son algunos de los principales responsables de reacciones alérgicas que pueden provocar síntomas como el asma, la fiebre de heno, la mucosidad y los dolores de cabeza y espalda, entre otros.

En este sentido, te guste o no deberás rechazar aquellas especies que no convienen a tu jardín. Estas son algunas de ellas:

– Las thuyas, los abetos y piceas son algunos de los ejemplares ‘atrapa polvo’ que recogen estas partículas con facilidad y por tanto pueden convertirse en toda una bomba para tu organismo al ser sacudidas.

– Las especies perfumadas como los jazmines, la madreselva o la poliantha atraen a las abejas y abejorros que acostumbran a transportar ese polen que tan mal te sienta. Las margaritas, el lirio o la lavanda son otras especies que atraen especialmente a los insectos.

– Al florecer, los tipos de césped como el trébol o el gramillón desprenden una sustancia química llamada cumarina que puede afectar a la piel de las personas. Puedes evitarlo repasando tu suelo antes de que florezcan.

Ser previsor y rechazar muchas de estas plantas supone realizar el esfuerzo de buscar algunas especies alternativas con menos probabilidades de provocar alergias: las flores no perfumadas como el hemerocaliz o el jazmín celeste que no atraen insectos (y por tanto tampoco polen) y las plantas estériles como las hortensias, las peonias o las calas (entre muchas otras) son las más recomendadas para conseguir un jardín apto para alérgicos.